viernes, 10 - Jul - 2020
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Nueva vida para el Orange II

Orange II

El Orange II de Bruno Peyron, parado desde hace siete años en el astillero Multiplast, va a resucitar. El empresario François Bich, hijo del célebre barón Bich, desea convertir al antiguo titular del trofeo Jules Verne en un catamarán de crucero de lujo.

El artífice de esta transformación del Orange II es François Bich, hijo del barón Bich y apasionado de los multicascos. De 1966 a 1970 él se preparó para la America’s Cup, que disputó junto a su padre en 1970 y 1974. El proyecto ha sido del agrado de Bruno Peyron, armador del Orange II. “Si Bruno ha accedido a vender su barco, es porque el proyecto le gustó”, comenta Yann Penfornis, director general de Multiplast. “Pero ha sido difícil desprenderse de él”.

Orange II proyecto

© Multiplast

Una plataforma de 70 m²

Convertir un catamarán de regatas de confort espartano en un lujoso multicasco de crucero es un gran proyecto y un reto que tan sólo un astillero como Multiplast es capaz de acometer. El trío de arquitectos Yann Penfornis, Franck Martin y Jack Michal, equipo responsable del diseño y de la construcción del barco en 2003 junto con Gilles Ollier, fundador de Multiplast, se encargará del trabajo.

“Vamos a crear un espacio habitable de 70 m²”, explica el director general. “Un espacio que incluirá un amplio y cómodo salón, una cocina equipada con horno, lavavajillas y congelador, una suite para el armador, dos camarotes VIP y un aseo con ducha. La tripulación de cinco personas se distribuirá entre los cascos: una cabina para el patrón en el casco de estribor y una cabina de tripulación doble en cada casco. El casco de babor incorporará un camarote de invitados adicional”.

El multicasco se adaptará al crucero mediante la instalación de winches hidráulicos, dos motores más potentes, las baterías y un generador. Para el disfrute de los pasajeros, se incluirán áreas para tomar el sol en popa con acceso directo al agua a través de los dos cascos. En resumen, un crucero capaz de dar la vuelta al mundo con todo el confort.

35 nudos de punta

Esta transformación va a cargar unas 15 toneladas al gigante de carbono. Su peso pasará de las 30 a las 45 toneladas, el peso de un catamarán de crucero de 24 m cuando el Orange II es de 36. Gracias a ello promete velocidades punta de 35 nudos en vez de los 20 que suele ofrecer un catamarán de crucero convencional. “35 nudos, o 60 km/h, la velocidad máxima de un ciclomotor. El 90% de los navegantes de crucero no han sobrepasado nunca los 10 nudos. Será, sin duda, el barco de crucero más rápido del mundo al igual que ha sido la embarcación de regatas más rápida del globo entre 2005 y 2010”, comenta Yann Penfornis. Se prevé que el Orange II se lance al agua el 31 de marzo de 2015.

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