martes, 20 - Ago - 2019
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Thomson: No merezco ganar la Route du Rhum-Destination Guadeloupe

Mientras estaba a bordo de su barco Hugo Boss, dañado y amarrado al muelle en Guadalupe, el regatista británico Alex Thomson ha dicho a los medios de comunicación reunidos que no merecía ganar la Route du Rhum-Destination Guadalupe

Thomson ha estado liderando la regata transatlántica en solitario de 3.542 millas náuticas casi desde su inicio, el pasado 4 de noviembre en Saint Malo; y se estaba acercando al archipiélago de Guadalupe cuando se durmió, permitiendo que su barco golpeara las rocas en el extremo norte de la isla de Grande Terre.

Para evitar que se destruyera el barco, el marino de 44 años natural de Gosport, en Inglaterra, tuvo que que arrancar el motor para volver a aguas más profundas. Aunque ha logrado completar la regata y ha sido el primero de los 20 potentes IMOCA en cruzar la línea de llegada esta mañana temprano, el jurado de la regata le ha aplicado una penalización de 24 horas por usar el motor.

Esto no solo significa que es muy poco probable que Thomson gane ahora la prueba, sino también que es posible que no se encuentre entre los tres primeros clasificados, ya que tanto Paul Meilhat en SMA, el probable ganador, como Yann Eliès en UCAR-Saint-Michel y Vincent Riou en PRB son capaces de terminar la regata sin superar su tiempo total de recorrido una vez añadida la penalización.

Visiblemente decepcionado y por momentos emocionado, Thomson ha mirado a su destino con valentía. La colisión que aparentemente causó únicamente daños superficiales en la proa, la popa y un foil en el lado de estribor de su barco, llegó en el tramo final de lo que hubiera sido una descomunal victoria, y su primera victoria en una regata en sus 20 años de carrera profesional.

«Es una verdadera lástima para mí y para el equipo estar en la posición en la que estamos», dijo Thomson, que ha sido tercero y segundo en dos Vendée Globe – regata en solitario alrededor del mundo- consecutivas. “El jurado ha decidido que tengo una penalización de 24 horas, lo que significa que no ganaré la regata. ¿Cómo me siento al respecto? Bueno, creo que eso es muy justo porque no creo que deba ganar después de golpear a Guadalupe». Esta afirmación ha sido recibida con un aplauso espontáneo por parte del público.

«Este deporte tiene que ver con los detalles y, en los minutos finales, no he acertado en los detalles. Como he dicho, tras haber colisionado anoche con las rocas, me siento muy afortunado de estar aquí. El barco tiene pocos daños, solo algunos agujeros, y he navegado hasta aquí con mis propios medios, así que me siento muy afortunado», añadió Thomson.

Sosteniendo un pedazo de roca que debía haber encontrado dentro del barco, Thomson ha dicho que sería un recuerdo de su colisión con Grande Terre, y ha explicado que se había ido a dormir sabiendo que pronto se acercaría a un punto de la costa donde debía trasluchar. Sin embargo, un reloj de pulsera que lleva, y que está diseñado para darle una descarga eléctrica para despertarlo, no se activó porque estaba descargado y el regatista se quedó dormido durante la alarma de audio.

«Me quedé dormido, no lo oí, y cuando me desperté, las alarmas se encendían y el barco estaba raro», dijo Thomson. «Subí a cubierta y pude ver Guadalupe. No sabía que era Guadalupe. No pude entender lo que estaba pasando hasta que miré la carta y pude ver que estaba en Guadalupe …jaja…¡había llegado!»

En esta situación y teniendo que explicar lo sucedido, sería comprensible que Thomson tuviera dificultades para mantener la compostura, pero lo ha hecho y no solo ha hablado con fluidez sino que ha saludado a Meilhat, quien en ese momento estaba a unas 150 millas de la llegada en un barco sin foils.

«Espero que gane Paul», ha dicho Thomson, y su voz se ha quebrado momentáneamente. «Sabes, él ha hecho una gran regata en un barco sin foils y espero darle la bienvenida mañana. Él debería ser el ganador”.

«Para mí», ha continuado, «todo lo que puedo hacer es vivir y aprender, es la tierra de los golpes duros, como decimos en Inglaterra. Tienes que intentarlo y mantenerte fuerte; tienes que aprender, tienes que ser mejor y, en última instancia, obviamente, quería ganar esta carrera. Pero el objetivo es ganar el Vendée Globe y creo que en esta regata he demostrado que puedo ganar el Vendée Globe”.

Así pues, la última salida en competición de Thomson en este espectacular Hugo Boss ha llegado a una conclusión muy insatisfactoria. El británico zarpó desde Saint Malo y tomó un rumbo solitario al norte de la flota, una decisión particularmente valiente, y nunca miró hacia atrás. Se esforzó al máximo casi todo el tiempo, marcando un ritmo que nadie más podía igualar. Ahora su objetivo es su nuevo barco que se entregará a su equipo el próximo verano.

Por otra parte, el marino francés Armel Tripon en su trimarán de 50 pies marrón y blanco, Réauté Chocoloat, se adjudicaba ayer jueves la victoria en la clase Multi50.

El veterano regatista oceánico de 43 años natural de Nantes cruzaba la línea de meta frente a Pointe-à-Pitre después de 11 días, siete horas, 32 minutos y 40 segundos en el mar, convirtiéndose en el tercer finalista después de los dos skippers de clase ULTIME, Francis Joyon y François Gabart. Tripon no ha logrado batir el récord de la clase para esta regata, establecido en 2014 por Erwan Le Roux, que ha terminado hoy en segundo lugar detrás de Tripon, a bordo de FenêtréA-Mix Buffet, por solo dos horas y 19 minutos.

«Estoy muy emocionado con este final, pero ahora es cuando se libera la tensión», admitió Tripon con la cabeza afeitada. «El estrés en estos barcos es constante. Te desgasta. Así que aquí estoy, quemado. Estoy cocinado Pero estoy muy, muy, muy feliz por este equipo».

Mientras tanto, el marino francés Lalou Roucayrol que volcó el miércoles en su Multi50, Arkema, a unas 1.000 millas al este de Guadalupe, ha sido rescatado por Pierre Antoine, cuyo Olmix está liderando la clase Rhum Multi.

Al otro lado del Atlántico, la regatista Claire Pruvot a bordo de Service Civique era rescatada por un carguero tras estrellarse contra él, dañando seriamente su embarcación de Clase40 a unas 460 millas al oeste del Cabo de San Vicente. Se dice que ya se encuentra segura y bien.

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