lunes, 17 - Jun - 2019
Inicio / Barcos / Victoria aplastante de los kiwis… ¿vuelve la America´s Cup?

Victoria aplastante de los kiwis… ¿vuelve la America´s Cup?

Emirates Team New Zealand se la ha devuelto al Oracle y ha barrido el 8-9 de San Francisco con un contundenete 7-1 en Bermuda. Los kiwis recuperan la Jarra de las Cien Guineas… ¿vuelve la America´s Cup?

@M Lainez

Partieron con desventaja, un -1 en el marcador que el Oracle consiguió endosarle por su victoria en la serie clasificatoria, una guerra que no era la suya ya que se trataba de decidir cuál de los aspirantes disputaría la America´s Cup frente los americanos. Pero ellos marcaban las reglas y allí estuvieron.

Regata a regata han demostrado su superioridad. No han bajado la guardia, con la sombra de San Francisco a sus espaldas. El amargo recuerdo de un 1-8 que Spithill consiguió convertir en un 9-8. Y en Bermuda sólo han perdido una y por los pelos.

Peter Burling, una promesa que ganó la anterior edición de la Red Bull Youth America’s Cup, se ha convertido en el caña más joven ganador de la Copa, en un equipo con muchas cosas atípicas. Su patrón, Glenn Ashby, ha ejercido de trimmer de mayor; sus grinders eran ciclistas; el tiempo en Bermuda ha sido el mínimo; y fue el único equipo que no firmó el acuerdo de futuro para la America´s Cup.

Lunna Rossa, Challenger of Record

Es día de celebración. 17 años ha tardado Nueva Zelanda en recuperar la Jarra de las Cien Guineas, la que ganó en 1995, la que defendió en el 2000 y la que perdió en 2003 frente al italiano Alinghi.

Pero de fondo, además de vítores y aplausos, parecen sonar tambores de guerra

Rápidamente se ha anunciado que el Royal New Zealand Yacht Squadron acepta el desafío del Circolo della Vela Sicilia, convirtiéndose en Challenger of Record de la XXXVI America´s Cup, en la que estará representado por el equipo Luna Rossa.

Luna Rossa, de Patrizio Bertelli, era uno de los desafiantes de esta America’s Cup. El primero en manifestar y actuar de forma rotunda ante los tejemanejes del Oracle. Consideró ilegítimo el proceso de modificación del Protocolo, que requiere unanimidad de los equipos, para cambiar el estipulado AC62 por el AC Class que hemos visto navegar en Bermuda.

Lo dijo y lo hizo, al día siguiente de anunciarse el cambio, Luna Rossa ratificaba su retirada al considerar que la adopción de una AC Class, sustancialmente un monotipo, era contraria a la tradición de la America´s Cup, bajo una pretendida reducción de costes que, según Luna Rossa Team, lo que pretendía era aniquilar los logros tecnológicos de algunos equipos, favoreciendo posiciones deportivas y técnicas preconcebidas mediante el cambio de un elemento clave en la competición, el barco.

Y Luna Rossa cerraba su comunicado diciendo: “Todo ello desemboca en una falta de credibilidad y de duda sobre los procedimientos en la regata más sofisticada del mundo”.

Ante todo aquello, los kiwis eran discretos. La tensión se palpaba pero continuaron con su trabajo y su firme objetivo de ir a por todas.

Y el 25 de enero de este año llegaba lo mejor… lo que Oracle no dudó en publicar, aún lo podemos ver en la web, como “el futuro de la America’s Cup”… el acuerdo de cinco equipos… todos menos ETNZ, que proponía la celebración de las dos próximas ediciones de la AC en 2019 y 2021 redactando las bases de sus respectivos Protocolos. Y decidían que si alguno de ellos era finalmente el poseedor de la Jarra de las 100 Guineas, sólo admitiría como desafiantes a clubes que aceptaran estos acuerdos…

Toca esperar

Según reza el Deed of Gift, la Biblia de la America´s Cup, ésta es “un enfrentamiento amistoso entre naciones”. Y de hecho, la competición se ha entendido siempre como un tapete sobre el que medir el desarrollo tecnológico de cada país aplicado al deporte de la vela… hasta que llegó el AC Class.

Primero vino el relajo en lo que respecta a la nacionalidad de los tripulantes, imparable ante la facilidad legal con la que un kiwi se convierte en comanche, para llegar a Bermuda con la única necesidad de presentar 1 pasaporte aborigen por tripulación.

En el caso del barco, poco ha quedado de aquel secretismo y aquellas luchas de espías, reduciendo el “made in…” a 2,7 m de la sección de proa de los cascos y el desarrollo de los sistemas eléctricos e hidráulicos.

No creo que nadie dude del espectáculo ofrecido en Bermuda, pero personalmente disiento del camino que ha tomado la America´s Cup, esencia de la competición a vela, para querer convertirse en un circuito internacional,  dudo que sea más barato aunque sí más rentable, privándole de su esencia, de su cadencia natural, de sus misterios y sus sorpresas.

Quizás los neozelandeses den un respiro en ese vertiginoso “progreso”… toca esperar… toca soñar.

 

Déjanos tus Comentarios